28 abril 2012

Capítulo O6: Caramelos





Aquí viajamos unos seis años al pasado

Iremos luego de que vaya por algunas cosas… aun faltan la guitarra y los dulces…

Okay, te esperaré aquí.

Bajó las escaleras dando graciosos saltitos en cada escalón, repasaba mentalmente las partituras de las canciones que tocaría junto a Mary en aquella fiesta de Hallowen a la que asistirían en pocos minutos, la habían planeado con algunos amigos desde hacía ya un tiempo. Nani tenía preparada una coreografía, Josh y Mary cantarían una canción y los demás tenían más sorpresas, desde que él y su madre se habían mudado con Gladys y Mary todo había sido un tanto más liviano, podía hacer lo que quisiese (hablando sanamente) y al parecer ya no había de que preocuparse.

Susurros;

-¿desesperada?-

-exacto… Gladys, ha desactivado todas mis tarjetas de crédito, irme hacia donde está ahora me llevaría mucho tiempo, además, corro con el riesgo de gastar el poco efectivo que me queda… quedarme sin algún centavo, y no verle para reclamarle-

-estamos para lo que desees, ¡somos una familia! El dinero es lo de menos, mamuchi, haremos lo que sea-

Se detuvo estático detrás de la pared de la cocina que daba hacia las escaleras de esa pequeña casa, su mundo se había desmoronado.  Si, creyó por unos momentos que todo estaba perfecto, pero no era así, su madre sollozaba en brazos de su tía, se sintió el mayor egoísta de todos, y decidió cargar a cuestas un ‘pecado’ que supuestamente había cometido. Para nadie era un secreto el que se encontraban ahí en esa casa después de el enorme problema que se armó en su casa luego de encontrarlo tocando la guitarra su padre… la guitarra… todo por culpa de ese instrumento.

-¡Hey! ¡Ayúdame!- escuchó detrás de sí un alarido, y segundos después algo chocó contra su espalda. Cuando viró a ver encontró el forro de su guitarra con la suya al parecer ya dentro –ya esta todo listo- inquirió Mary -¿por qué esa cara?-

Ella que no era para nada tonta se había dado cuenta del bajo extremo de ánimo que se fue sobre los hombros de Josh, que estaba ahí, cual alma en pena, pálido y estático, rehusándose a ir.

-N-no sucede nada- respondió

-¡Claro que si sucede algo! ¿Vuelves a oír conversaciones ajenas?- preguntó al ver que estaba escondido detrás de la puerta de la cocina, esa era una mala costumbre de su amigo de infancia. Entró a la cocina preguntando que sucedía con su tía:

-una migraña horrible, Mary- respondiéndole esta, se tomó la cabeza con una mano luego de suspirar para evitar algún quiebre explicito de voz -¿se van ya a su fiesta?- finalizó

-¡Sip!- dijo Mary –Erika, ahí hay pastillas de las que tomo cuando me duele demasiado la cabeza, ya sabes, siempre me pasa, puedes usar alguna-

Erika asintió aun ocultando su rostro, y la chica casi sin tragarse el cuento, pero fingiendo bien, le dijo a su primo que se fuesen. Salieron de casa en silencio, caminaron hasta llegar frente a un árbol de cerezos que estaba cerca de su casa. Ahí fue el punto en que se rindió Jonathan, ya no quería fingir más, solo ceder ante el suelo y quedarse ahí, quieto, para siempre, convertirse en piedra quizás, podría esa ser una perfecta salida de todo ese Apocalipsis que sentía acercarse poco a poco.

-Bien, ¿ya me dirás que te sucede?- dijo Mary que se volteó mirándole directamente, decidida a tomar cartas en el asunto. Sabía que el tenía algo y le preocupaba bastante.

-Nada- masculló él

-¡JA!- dijo ella sarcásticamente -¿no me dirás que tienes?-

-Dije que nada- volvió a decir con una tranquilidad propia de un cadáver, ella  por su parte tenía una preocupación rampante, que aumentaba a ver lo raro que se encontraba.

-A pesar de que siempre me obligas a decirte que tengo, ¿no me dirás nada?- ella era alguien sumamente fiel, cual cachorrito, que creía ciegamente en que si das confianza, eso recibirás, y encontrarse en aquella situación la preocupaba… muy por encima de todo eso la hería en siento modo.

-No comiences con tus babosadas-

El se había fastidiado ya de ella.

Eso no la intimidaría.

-¿confías en mí?-

La verdad era que aquel singular árbol de cerezos parecía tener un magnetismo para con quienes tenían una pena a cuestas, y que estaban ciegos ante circunstancias de sus vidas, era como un ciclo que te atrapaba, quizás por su tranquilidad, a pesar de estar en media calle, cerca de él siempre había paz y silencio. Ese arbolito era un psicólogo mudo que se quedaría ahí casi por siempre, sus florecillas danzaban por doquier, como contando los segundos en que Mary esperaba atenta la respuesta de su primo.

Ante el silencio, sintió un nudo en la garganta, pero no importaba, era ahí donde irradiaba la fuerza de su grandeza, a pesar de su miedo a ser rechazada lo intentaría otra vez, pues no era por su bien, era por el de él. Y apretando sus manos insistió

-¿Y bien?-

-¡Claro que lo hago!-

Ante aquella respuesta solo quedaba una cosa por hacer, recurriría a sus misteriosos poderes que solo usaba en situaciones extremas. Cualquiera que no la conociese, (como la mayoría de sus conocidos) diría que es un acto infantil, otros una suma estupidez, pero no tienen idea del valor que para ella tiene, y que para muchos también. Solo necesitaba dejar lo que tenía en sus manos en el suelo, y se acercaría a él, pensando en su encantamiento.

Se detuvo frente a él, este tenía su cabeza desviada hacia el tronco del árbol, con su mirada perdida ahí, a pesar de la cercanía de su prima, y tomó su rostro con ambas manos, haciéndolo bajar su vista hacia ella, que tenía muchos centímetros menos que él.

-Cierra los ojos-

-¡¿Qué?!- exclamó él

-Entiendo que no quieras decirme nada- soltó su rostro –entiendo también que hayan cosas que prefieres mantener en secreto, todos merecemos privacidad, y bien, yo solo te quiero ayudar. Te daré un trato especial, a cambio de dejarte en paz, solo tienes que cerrar los ojos…

-¿para qué?-

-en eso me demostrarás cuanto confías en mi, solo ciérralos, transmutaré tus penas-

-¿cómo?-

-un mago no dice sus conjuros, solo ciérralos, no te comeré- rió Mary, y Josh, perdido y contundido como se encontraba, cerró sus ojos dudoso, con el ceño claramente fruncido, a la expectativa de la alquimia que al parecer su prima haría. Esta, bajo su mirada hacia su pecho, recordando que ahí tras su caja toráxica estaba escondido su corazón. ¿Por cuantas cosas había pasado? A pesar de que este al parecer siempre estuviese inexpresivo algo ocultaba, y aunque quizás jamás se enteraría de la naturaleza de sus penas solo podría hacer una cosa por él. Así que pensando en expulsar demonios, pensamientos y magia negra, cerró sus ojos y posó un suave beso sagrado en su pecho, sobre su cansado corazón, que repiqueteó extrañamente, entre descargas eléctricas, eliminando neutrones, fusionando protones y electrones vivamente, deshaciéndose rápidamente de la magia mal intencionada que había entrado en el corazón de Jonathan.

Y quizás el error que él cometió esa vez se basa en haber abierto los ojos antes de tiempo, perplejo, al sentir lo que sucedía, bajó su mirada, encontrándose con semejante espectáculo, Mary ahí, rozando sus labios contra su piel cubierta por la tela negra de su ropa. Esta se separó, levando su mirada al percatarse de aquello. Se quedó sin saber porque así, con sus labios juntos, mirándole fijamente, hasta que soltó un extraño respingo y se llevó su mano derecha a su boca.

Josh, mudo, solo la miró con duda en sus ojos, al verla doblarse sobre su abdomen como si enserio hubiese aspirado algún veneno, y cual truco de película fantástica, ella apartó su mano de sus labios, dejando caer caramelos ácidos negros, cientos de ellos al suelo.

-¡Wow, mira! Con razón tenías esa cara. ¡Mira todo el humo negro que tenías en el pecho!- exclamó ella, observando los caramelos que habían salido de sus labios

-P-pero…- tartamudeó Jonathan perplejo por tal escena -¡Son los caramelos que traías en la bolsa!-

-¡Claro que no! Son tus malos sentimientos, los he transmutado fuera de ti, ¡Mira! ¡Créelo!, si no, no servirá de nada a pesar de haberlos sacado.-

-Pero, Ángel…-

-¡Cállate!- lo interrumpió -¡Vamos a la fiesta! ¡Ya están fuera de ti! Ahora tocarás la guitarra y te convertirás en el sucesor de Slash.-

Y tomando sus manos, y las cosas, lo arrastro junto a ella, empujándolo a seguir adelante, y sin darse cuenta, lanzándole un hechizo a su corazón.
    
Y regresamos al presente

Bien, hay solo dos cuestiones, dos preguntas de índole extrema, la primera era, ¿Cómo era que se encontraba casi en el suelo? Estaba en el borde de su cama casi cayendo al suelo, la segunda era la más importante y quizás más traumatizante, quizás también seria la responsable de futuras confusiones, la base de esta historia por casualidad. Y eso es: ¿por qué estaba soñando con Mary?, y añadiendo un tercer punto importante ¿por qué recordaba aquel día?, se suponía que todo había quedado en el pasado, que ella había hecho un perfecto encantamiento.

La gran maga Isis, así le decían a esa diosa en el antiguo Egipto, siempre  le había recordado a Mary, que por cierto de seguro ya habría para esos minutos, encontrado la cámara que había reparado, quería ayudar a la malcriada niña de alguna manera. Se levantó, vistiéndose, lavándose los dientes y bajando a desayunar. Solo tomo un par de galletas de soda y un poco de jugo de naranja.

-Me extrañó el que no te fueses con Mary- inquirió Gladys que se encontraba organizando los libros de filosofía y poesía que hacía poco había adquirido

-No tengo clases en la mañana hoy, quería irme con ella pero no se por qué dormí demasiado- suspiró Jonathan que se preparaba para irse. Se despidió colocándose los auricurales, se iría escuchando música, debía mejorar su humor, porque se sentía bastante molesto. Y se le notaba en sencillamente la manera de caminar, que un poco más y sería la rígida marcha de algún nazi.

Llega entonces a la academia, y se quita los amiguitos de sus oídos, vio acercarse a una chica que recordó, debió llamar la noche anterior. Stefanía. Maldijo muy por debajo de su fría expresión, y se detuvo con la mirada perdida, sabía que ella lo había visto ya y se acercaría.

-¿Qué sucedió ayer? Dijiste que me llamarías- dijo enrollándose el cabello en rulos artificiales de color castaño rojizo, con aquel aire que la envolvía de chica sexyyosoymejorquetuyloschicossemuerenpormi.

-se me olvidó- respondió este de manera engreída y cínica. Mostrándose fastidiado de su presencia

-¡Me dejaste esperando!, eso no se justifica-

-No lo estoy haciendo, se me olvidó, ¿ya?- soltó fastidiado enserio, con un humor por mas horrible

-¡Amaneciste mal humorado!, ¿hay algo que yo podría hacer?- dijo esta con voz azucarada y de gata callejera, acercándose a él, mientras enrollaba sus manos tras su cuello, pegando sus proporciones a él. Este bajo su cabeza rozando su mejilla con la de ella, llena de rubor artificial y bastante maquillaje. Estaba aburrido y mal humorado, quizás ella serviría para descargarse. Aquellos pensamientos se esfumaron cuando miró hacia un lado, más allá de donde se encontraban, cerca de las escaleras. Mary bajaba las escaleras junto a Nani, y al final le esperaba Joseph, esta al parecer le saludó, sonriendo bastante.

Jonathan se separó de Stefanía, que si no hubiese deshecho su enredo de manos tras su cuello, hubiese caído al suelo.

-¿Qué te pasa?- exclamó molesta la chica

-Déjame en paz Stefanía- dijo Jonathan sin apartar sus ojos de la escena anteriormente descrita

-p-pero…-

-Ya deja de ofrecerte de tal manera, el que te aflojes tan fácil no lo hace atractivo, cariño- soltó con su cinismo a mil Jonathan volteando a verla. –adiós, linda- sonrió cual demonio y se alejó groseramente de ella.

-¡A mi nadie me habla así, Jonathan Rivas!- gritó de manera histérica la chica. Jonathan se detuvo al escuchar eso, pensando en ni siquiera voltear, pero su atención se fue de nuevo hacia Mary y Joshep, que este se había acercado a ella diciéndole algo al oído, luego, había depositado un beso en su mejilla. -¡Jonathaaaaaaaaaaaaaaaan!- insistió esta, gritando sin importarle las personas que la veían en aquella situación.

-Vale Stefanía, lo siento, ¿te hice gastar muchos condones?, perfecto- sacó dinero de su billetera y se lo lanzó groseramente –con eso comprarás más, listo, adiós-

Stefanía miró como caían suspendidos en el aire los billetes, perpleja, con sus ojos más abiertos de lo normal. Desvió su mirada burlada, ya justo cuando Jonathan había desaparecido, tratando de entender que era lo que el veía con tanta insistencia, y al comprender y discernir quizás algo, pensando en una perfecta venganza. Pasó sobre los billetes, pisándolos enojada.


*

Mas tarde, Nani y Mary se encontraban charlando en el salón de ensayos, Philip, un personaje que no había aparecido hasta ahora estaba ahí con ellas, era un chico bastante peculiar y alocado, bastante amigo de Nani y el “mejor amigo” de Josh. Este dijo que prefería quedarse con las chicas que con el mismo ese día debido a su pésimo humor.

-Juro que parece un volcán a punto de hacer erupción-

-¿Seguro que no sabes nada, Mary?- insistió Nani

-¡Por supuesto que no!, no hablo con él desde ayer en la tarde, suele ponerse así de vez en cuando de todos modos- dijo Mary entretenida en sus papeles

-pero hoy exagera, no me dejó comerme mi helado en paz- casi lloró Philip

-Ah, ¿si? ¿Qué demonios te hizo?-

-dijo algo así como de que no estaba bien cantar la canción de los Teletubbies mientras comía el helado-

Mary y Nani lo vieron con una cara en que claramente le demostraban su desaprobación ante aquella ocurrencia.

-¡Claro que está mal!- dijeron a coro

-¿enserio?- se desanimó el chico

-¡Por supuesto! Los Teletubbies no comían helado, comían  tubbipapillas, enfermo- dijo Nani visiblemente ofendida, Mary la miró con una ceja alzada

-la enferma aquí es otra- dijo Mary, que desplomó en carcajadas

-¡No le veo la gracia!- soltó Philip

-Oigan- viraron a ver a una recién llegada, una chica engreída que comía chicle exageradamente, era rubia, de esas plásticas que por desgracia estaban en la clase de baile y expresión corporal. Le dejó a Nani un papelito y salió del salón, quedándose en la puerta con una chica de cabello castaño rojizo, si la memoria de Mary no fallaba, esta se llamaba Stefanía, a quien no conocía era a la otra. Nani sin entender muy bien abrió el papel, que decía un simple: “Estás fuera del grupo de baile, gracias :D”. Esta se quedó estática, y al alzar su mirada, las dos chicas de la puerta hicieron un ademán con sus manos, como despidiéndose, y se fueron. Riendo a carcajadas.

Bien, una bruja malvada había ahora apagado una constelación.



13 abril 2012

Perfect by nature
Icons of self indulgence
Just what we all need
More lies about a world that
Never was and never will be
Have you no shame don't you see me
You know you've got everybody fooled
Look here she comes now
Bow down and stare in wonder
Oh how we love you
No flaws when you're pretending
But now I know she
Never was and never will be
You don't know how you've betrayed me
And somehow you've got everybody fooled
Without the mask where will you hide
Can't find yourself
lost in your lie
I know the truth now
I know who you are
And I don't love you anymore
It never was and never will be
You're not real and you can't save me

Somehow now you're everybody's fool.

06 abril 2012

Falsa Acacia [#O2]



Acto II: Permisos, lagrimas.


Los espectros parecen estar dispersos por los alrededores, y en la aldea Rodorio que rodea al santuario han llegado rumores de que el pueblo que surte las medicinas de su pequeña clínica ha quedado incomunicado por alguna extraña razón.

El día estaba extraño, parecía estar triste, ya que el cielo estaba totalmente gris. A pesar de ello, había una fuerte luz proveniente del mismo que te daba a entender que era de día sin duda alguna, varios guardianes de los templos estaban en sus posiciones, comenzando desde la casa de Aries, hasta la casa de Piscis, hipocentro general del relato que quiero comenzar. Se dice que el caballero de esta casa posee poderes especiales, además de ser llamado el más precioso. Es una especie de combinación de una piedra preciosa digna de un Dios, con rosas, sangre y veneno. Se le ha asociado con alguien sobrio y tímido, no permite que otras personas estén a su alrededor y está sumido en una soledad que el mismo dejó sobre sus hombros. ¿Debería describirlo, verdad?, posee una tez blanquecina, que casi palidece sutilmente. Ojos de zafiro y cabello azulado, extremadamente largo y lacio, que siempre deja danzar sin ataduras o ligas que lo maltratarían.  Sin duda era tan hermoso como las rosas.

Había sido llamado hacia la cámara del patriarca, se le sería asignada una misión. Él podía fácilmente cruzar su casa e ir directo a la habitación del patriarca, lujo que pocos poseían, por no decir que solo él, ya que el camino estaba totalmente plagado de las que él llamaba sus rosas demoníacas, preciosas rosas rojas que con su aroma te hacían delirar y sus espinas te hacía perecer. Caminó entre las mismas que habían sido su única compañía durante años, y llegó de inmediato cerca del patriarca Sage.

-¡Tan pronto como siempre!- dijo el anciano postrado sobre un altar de piedra caliza, viendo como el joven caballero cruzaba la sala sin prisa, elegante y silenciosamente, haciendo repiquetear la bota de su brillante armadura dorada.

-Cuando el deber lo requiere, no debería haber nada interfiriendo- respondió al aparente cumplido Albafica, bajando su cabeza en muestra de respeto. El patriarca sonrió.

-Has escuchado los rumores en Rodorio, ¿verdad?, supuestamente algo sucedió con la ciudad que surtía en la aldea las medicinas, y han llegado una serie de rumores que indican que algo extraño sucede en la ciudad. Sospechamos de algunos espectros, ya que algunos caballeros de plata que fueron hacia allá por medicina, sintieron un extraño cosmos dormido- comenzó a relatar el pope

-¿Dormido?-

-Parece estar neutro, no ha afectado a nadie, pero creemos que no falta mucho antes de que comience a hacerlo-

-Se me encomienda entonces esa investigación, ¿no es así?- dijo Albafica dando media vuelta para comenzar con todo de inmediato, apresurando su andar.

-La pequeña Athenea ha escuchado todo, y pide que por favor regreses con vida-

Piscis se detuvo en seco, con sus ojos cerrados, luego de unos cuantos segundos continuó su camino sin decir nada, esa era su gélida manera de decir que todo estaría bien. Salió del recinto divagando en todo, pensando en aquella niña de ojos bonitos y tristes que había visto hacía unos días antes.

No es que estuviese husmeando en las habitaciones de la sala del patriarca, lo que en realidad sucedió es lo siguiente: la pequeña niña, que había llegado solo hacían unos pocos meses traída en manos de uno de sus camaradas Sisifo, caballero de oro de Sagitario, parecía no habituarse aun a la atmosfera del santuario en Atenas, ella era la reencarnación de la diosa ojos de lechuza para aquel tiempo, pero parecía ser una carga de enormes proporciones para tan delicada florecita.

La misma aunque no se quejaba, tenía siempre ese dejo de tristeza en sus ojos, oyó entonces, en una amena y fastidiosa conversación que Albafica llevaba con Manigoldo, santo de cáncer, que si las cosas seguían como iban, acabarían pereciendo… eso pareció destrozarla por completo.

-¿morirán por mi culpa?- espetó con fuerza la pequeña niña que estuvo escondida tras una puerta por algunos minutos, hasta que claro, se sobresaltó. Ambos santos dieron media vuelta, encontrándose con la pequeña Sasha ahí, aterrada.

-¡No es a eso a lo que nos referíamos!, no seas llorona- inquirió Manigoldo, tan áspero como siempre, también preocupado por las lagrimas que parecía iba a soltar la pequeña niñita

-P-pero…-

-¿qué has oído exactamente?- masculló Albafica, inexpresivo con sus ojos sobre ella

-“Como las cosas sigan así, moriremos, Athena quizás así lo quiera”- repitió la niña –Yo no…- alzó su mirada -¡Yo no quiero eso!- exclamó al límite

Ambos sonrieron ante la acotación de la niña

-¡Eres pequeña aun!, pronto lo entenderás- espetó Manigoldo juguetonamente, halando un precioso y corto cabello de la niña, cual niño travieso metiéndose con su mejor amiga

-¿qué he de entender?- susurró ella, limpiándose las lagrimas con su antebrazo

-Que las Diosas no lloran por sus camaradas que morirían a gusto por su ideal- soltó Albafica, con tono de voz de sermón –eso sería una falta de respeto hacia nosotros mismos, sería un insulto, si tanto te preocupamos, no derrames ni una lágrima ni te entristezcas-

Sasha, la pequeña Athena abrió sus pequeños ojos como la luna, confundida no solo por aquellas palabras, si no por el aura que desprendía aquel caballero de oro tan precioso. Albafica sonrió al recordar ese día… ese día en que supo que Kardia desapareció con Sasha y pocos días más tarde apareció con ella, más decidida a ser Athena que nunca. ¿Qué clase de cosa les habrá sucedido para ese cambio tan drástico de elección? Él había leído a través de las lagrimas de cristales de esa pequeña niña que repugnaba el hecho de ser la diosa de la guerra que defendería a la humanidad, ¿Qué habrá sucedido entonces?, además de ello, el mismo regresó ardiendo su corazón, aun está ahí, debatiendo entre la vida y la muerte, se supone que su corazón arde a tales magnitudes solo si llega a su límite, la pequeña Sasha ha de estar preocupada. Degel de Acuario, cuyo don es la magia con las bajas temperaturas es el único que puede resolver el incendio en el centro de vida del caballero escorpión.

Vaya que era irónico, pero solo quedaba rezarles a los Dioses.

El por su parte, debía terminar con su misión.

El pueblo estaba a unos dos días caminando sin detenerse, y a un día si iba en auto, quizás podría encontrar a uno de los leñadores que llevaban leña en dicho pueblo, quizás, podrían llevarlo con ellos por una buena paga. Eso era mejor que caminar y tardar tanto. Suspirando, se encaminó hacia el campo de rosas escondido en una parte olvidada del santuario, ahí se había criado y había estado con su maestro Lugonis, hasta que este murió. Los recuerdos a  veces lo amordazaban en las noches frías en que volvían entre sueños, solía despertar bañado en sudor y suplicando el tener a alguien a un lado, pero claro está que era un secreto, y era algo imposible, ese anhelo era algo que trataba de olvidar.

Era un guerrero y esas cosas eran inútiles.


Falsa Acacia [#O1]


Acto I: Toxicidad

Me dijeron que el veneno a veces podía ser una suerte, ¿Qué clase de persona creería eso? Una enferma, claro está. Nadie ha comprendido nunca lo que sería ser nocivo para otro, aunque muchos le rehúyan a otras, nadie ha intentado siquiera entender qué demonios sería el no poder acercarte a nadie. Ser tú el que huye, el que no admitiría ni una pequeña caricia de algún insecto. Me disculpo de antemano por maldecir, es que este tema suele hacerme enojar en ocasiones, las personas tienen el mal hábito de crearse fantasías estúpidas y escribir dramas dignos de alguna novela caballeresca que ya nadie quiere leer. Los chismes son la peor plaga entre la lengua de la humanidad. Pero lastimosamente, este relato que quiero mencionar no es ningún chisme, si bien se que quizás terminará cual drama estereotípico, no quisiera enfocarme en ello si no en los lazos de sangre que pueden haber entre una persona y otra.

La sangre es la viva imagen de muchas cosas, psicológicamente hablando, para unos simboliza vida y para otros la muerte. A algunos les da asco y a otros los maravilla, muchos artistas la toman como principal pilar, grotescas escenas o quizás alguna colorida representación de una ferviente y sangrienta batalla… sea como sea la situación, simboliza mucho tipo de emociones y lazos casi invisibles que son más fuertes que cualquier otra cosa.

Una rosa, las rosas son hermosas y ancestrales.

También marcan sentimientos y los mezclan. Una rosa para el amor de tu vida al que amarás por siempre, otra rosa para el amor de tu vida que se irá tres metros bajo tierra. Pocos entienden el verdadero significado; o la verdadera esencia de un rosal que impregna de perfume kilómetros y kilómetros. Yo diría que las rosas pudieron haber aparecido luego del desangramiento del alma de algún Dios desconsolado por amor, y de ello deriva su mítico e irreversible papel.

¿Y qué me dirías del veneno? ¡Ese que ha ayudado a muchos héroes enamorados! A Romeo marcándole su fin con Julieta o a algún bandido cediendo su vida al diablo suicidándose, veneno celestial, nocivo y espectacular.


Veneno, mezclado con sangre y rosas, tú serás el pilar principal de esta historia.



Disclaimer: Basado en la obra de Masami Kurumada &  Shiori Teshirogi, Saint Seiya The Lost Canvas. Hay personajes que no son de mi invención, si no que le pertenecen a los anteriormente mencionados, respeta los derechos de autor, es cuestión de honor. 

04 abril 2012


-¡No!- contuve la respiración luego de mi alarido al llevarme ambas manos a mis labios, reprimiendo las palabras malditas que diría si no las detuviese en esos mismos instantes, lagrimas negras por el delineador viajaban por mis mejillas, no importaba, se confundían pronto con las gotas de lluvia, que las transmutaban en mágicas gotas grises que acababan desapareciendo incoloras al llegar al suelo. Estaba yo entonces, arrodillada sobre el granito frío sobre los charcos acuíferos de mi alrededor.


-¿Pretendes seguir así siempre?- oí de mi acompañante justo frente a mi, vestía ropas oscuras igual que yo, y si, parecía que toda la escena y nosotros estábamos para alguna filmación... quién diría que acabaría así en aquel lugar. Bajé mi cabeza al oír sus palabras, sintiendo como se repetían en mi mente una y otra vez. Negué finalmente, absorta en pensamientos suicidas.

-No, ahora soy yo quien lo dice- susurró él en un hilo de voz que destrozó mis locuras mentales en un santiamén y ¡Bum! se arrodilló frente a mi, atrapándome con la mirada, apartó las manos de mis labios -Invisible ha sido la manera en la que te he observado...- dijo, bajó otra lágrima por mi mejilla al oírle

-Invisible ha sido la manera en que te he amado- respondí, sabía que eran mis propias lineas escritas... que fatídica sensación. 

-¿Invisible para siempre?- continuó

-Invisible por siempre- respondí

-¿Y que será entonces de la dulce primavera? ¿ha de ahogarse en nefasta oscuridad solo por caprichos de un alma agonizante? ¡Que blasfemia!-

-¡Blasfemia por los olímpicos! Justicia por los descarriados, los malcriados que ahora yacen observándose entre un campo de rosas con perfume embriagador- casi automáticamente ladeé mi cabeza hacia un lado, tal y como lo describí en la obra que interpretábamos no se por que razón

-¿Será la oscuridad merecedora de un campo de rosas? ¿Será la Duat, merecedora de rosas preciosas desteñidas de tu sangre, solo por mi gusto?-

Extendí mis brazos hacia el frente, con una lágrima de gozo cruzando mi mejilla

-Llévame contigo- supliqué, se acercó a mi y rocé mis muñecas con su cuello, en pocos segundos, dudando rodeó mi cintura apretándome a él.

-Hades ha de arrastrar a la bonita Persefoné a la oscuridad- susurró a mi oído

-Persefoné no ha de desear otra cosa- respondí, dejándome llevar hacia donde quiera que me llevase, al fin y al cabo, me raptaría hacia los infiernos, y allí, solo por estar acompañada por él, sería feliz.

Y amaneció







"La aurora boreal se retuerce como un dragón a través de la noche. Las estrellas y los planetas tienen que rendirse al gran milagro de luz resplandeciente que, sin prisa, se abre paso por la bóveda celeste"


aurora boreal; ASA LARSSON

20 marzo 2012

NO ME GUSTA, ¿por qué habría de...?

Tal difícil es aceptarlo, ¿eh?

¡No puedo aceptar tal cosa y ya! 

¿Es por ella? es tu amiga... sin embargo no tiene-

¡No! ¡Por supuesto que no es por ella! ¿qué clase de persona crees que soy? 

¿Entonces?

Aceptarlo es ser débil... claro, si tal sentimiento existiese...

Lo negarás hasta la muerte

Ya vas entendiendo, linda

Sarcasmo, odio eso

Me odias entera

¿Seguirás sin decir nada?

No hay nada que decir, tengo cosas más importantes en que pensar

Y maneras más perfectas de alejarte

Me seguiré sentando en el puesto de atrás, por un tiempo más, solo por que si. 

15 marzo 2012

We'll run, we'll dance, we'll fly
This is our time
We'll stay all day, all night,
Side by side

C'mon, we're gone. 
So put your hand in mine. 
Pushing on towards the sun. 
Let's come undone. 

I get such a rush. 
It's almost too much. 
Locked into a moment in frozen time. 
I get such a rush. 
All I feel is love. 
I want your universe to collide with mine. 

Just take a look around
There's only now
We can't go back
It's lost but look at what we found

We're here inside the fire
We're burning bright, 
Perfect and forever young 
Let's come undone 

I get such a rush
It's almost too much 
Locked into a moment in frozen time 
I get such a rush 

All I feel is love
I want your universe to collide with mine

Let it go 
Let it go baby 
Here we go
Here we go baby 
Let it go
Let it all come undone 

I get such a rush
It's almost too much
Locked into a moment in frozen time 
I get such a rush
All I feel is love
I want your universe to collide with mine

Here we go baby

12 marzo 2012

Poseidón es el Rey de los Mares, ¡Hoy llovió por eso y su lucha contra Athena y punto!

No quiero parecer la persona más afectada de este planeta ni mucho menos, hacerme la victima es algo que no me gusta, si lo critico en los demás, ¿por qué acabaría haciéndolo yo? Pero este es un lugar en el que puedo desahogarme, ¿no es así? En realidad no es tan difícil, simplemente ya me di cuenta de cual es mi problema, o es lo que creo entender. Nadie de mi alrededor entiende en realidad lo que digo, hago, quiero ó pretendo. La única persona que podría decir que es con la que en realidad me siento bien en con mi hermana, no hay caretas, ni falsas sonrisas ni nada por el estilo, con ella no comienzo a rehuir de las personas otra vez. Todo comenzó a raíz de que los chicos comenzaron a dejarme literalmente todo el trabajo a mi, eso se sumó a que tenía días sin escribir por el mismo problema, así que, andaba de mal humor.

Pasaron muchas cosas, mi mejor amiga se enfermó, y pues, a pesar de que me sentía muy mal, accedí a llevar todo en mis hombros, pero recordé que era un ser humano, y mis nervios no pudieron mucho tiempo más. Soy susceptible, rayos, ¿y no tengo derecho?. Ella faltó toda la semana pasada, no fué la gran cosa... eso me gustaría decir, me la pasé más forever alone que nunca, claro, como antes, y es cuando volví a ser yo. Abrí mis ojos, los fijé en mi alrededor, volví a lo que había dejado de hacer por "unirme al grupo", observar de lejos a las personas, encontrar personajes y detalles. Noté que la otra chica de ojos claros era genial, pero sentí que era manipuladora. Pude sentir sus intenciones, sus caprichos en realidad, que no pasan de eso, pues aunque no tiene malévolas intenciones, esa es la realidad. Me lo callé, soporté hasta que detoné, y lo hice el día de hoy. 

Entonces es cuando hasta mi mejor amiga me dice que la caprichosa soy yo, la profesora de biología me dice que la filosofía es para locos y recuerdo que soy ignorada por todos. ¡Genial!, ¿por qué a todos les molestan mis gustos? ¿Qué rayos tiene de mano que me agrade una serie anime? no tienen ni la más mínima idea de lo que veo en ella como para opinar, ¡Y ahora resulta que soy loca por amar la filosofía! ¿que vendrá mañana? ¿tendré cuatro ojos por leer?. Lo mejor de todo es que si me opongo a ciertas opiniones me miran extraño, ¡o que si digo que llueve por Poseidón todos me miran extraño! ¡rayos! ¡Poseidón es el Dios de los mares! ¿Qué solo yo me puedo reír de ese chiste? claro... creo que la respuesta es si. Vaya, que practico, en realidad. 

Tengo entonces, desde siempre, callarme todo. ¿Ya entienden por que escribo? Por que no callo por mi, si no porque ellos rellenaron mi garganta con vendajes de lino y ungüentos. Está sellada, no pretendan conseguir nada de ella por que no lo haran. Y esta molesta sensación en mis ojos, no se irá por mucho que la ignore. Tengo tanta rabia y despecho combinado que hasta yo misma me temo. Lo más gracioso de todo es que ni Fabiana a pesar de ser casi como mi hermana y tener magnificas y esplendorosas reflexiones lo entenderá, ni Saraih con sus caprichos perfumados lo comprenderá, Ana con su psicología barata jamás aceptará y los demás que dicen ser los que mas saben lo llegaran a siquiera imaginar. 

Perfecto.

Este mundo no es más perfecto por que si no sería absurdo.

Gracias por criticar, así se cual es el porcentaje de personas superfluas e imbéciles a mi alrededor.


11 marzo 2012

Firmas <3









08 marzo 2012

Welcome to the Universe [Capítulo#O5]

Capítulo O5: Lacitos de azúcar y vinagre

¿Qué color debía usar? Optó por un color azul oscuro, así que su blusa manga larga, y su falda eran del mismo color, claro que el tono oscuro de la falda era más intento que el de la blusa, recogió su cabello el broche como de costumbre y luego de maquillarse un poco bajó las escaleras colocándose un par de sarcillos de aros plateados, ya casi lista.

Abajo había alguien con pijama.

-Joder, cada vez te traes más tu ropa para acá, ¿no?- dijo Mary acabándose de colocar los sarcillos frente  a un espejo que estaba cerca de la entrada de la cocina

-Pa’ que veas que me gusta esta casa- sonrió Jonathan acabando de dejar varias cosas sobre la mesa, alzó una ceja cuando volteó a ver a su prima, que acababa su laboriosa acción.

-Shit, no puedo colocármelo- se quejó divisando el par de aros plateados que pretendía colocarse, Josh se acercó

-Jamás podrás ponértelos si tienes esto mal alineado- regañó reparando la pieza plateada -¿a dónde vas?

-¿Yo? Por ahí…- dijo ella acercándose a él, divisando la labor que él llevaba con sus manos y los sarcillos -¿ya? ¿O tendré que ponerme otros?-

-Espérate, llegas tarde a todos lados, que ahora suceda lo mismo no afectará en lo absoluto-

-¡Quiero llegar temprano!-

-¡Espérate, niña!-

Espero un par de segundos.

-¡tardas mucho!-

-¿Por qué la prisa?-

Ella suspiró resignada, en ese instante llegó Gladys con un par de bolsas, y al ver a su hija tan arreglada preguntó lo evidente.

-Saldré al centro comercial para comprar algunas cosas para el proyecto del video.-

-¿Con Nani?-

-¡No mamá! Iré con el chico que te mencioné-

-terminé- dijo Jonathan dándole los sarcillos de mala gana

-¿y a ti ahora que te picó?- Chilló Mary

-Nada, ¿qué no te ibas ya?-

-estás demente.- giró a ver a su mamá –adiós, regreso en un par de horas-


Ignorando la grosería de su primo, y colocándose su bolso corrió hacia la puerta para irse por fin, estaba emocionada, y no dejaría que nadie le quitase ese bonito sentimiento. Se sentía como en esas películas en las que corres a la primera cita y todo sale de maravilla, aunque claro está, ella no iba a ninguna cita; es solo un par de compras que hará con compañía. Se lo repitió unas cuantas veces más en el autobús, y otras más cuando entró al centro comercial.  Divisó su reloj y notó que iba sobre la hora, rayos, tenía que correr.

Había quedado de encontrarse con él frente al cine, cuando llegó al mismo divisó a mucha gente como era obvio, aunque resulte extraño, las funciones nocturnas en ese cine siempre eran muy frecuentes, miró hacia ambos lados insistentemente tratando de localizar a Joshep, lo hizo luego de algunos minutos, sonrió sin poder evitarlo.

Ahí estaba él, con unos jeans oscuros y una camiseta blanca. Sencillo pero sonrojante, ella le hizo una seña y se acercó con rapidez

-siento llegar tarde, ¿te he hecho esperar mucho?-

-ni tanto.- repuso él –unos cinco minutos, supuse que llegarías tarde, así que traté de no venir tan temprano

Ella no pudo ocultar su cara de vergüenza

-¡No te preocupes!- rió él –soy igual, claro, si no es algún ensayo de baile- sonrió

Ella sabía que eso era mentira.

-oye, ¿te gusta el helado?-

-¿eh?-

-sí, eso, mira, ahí hay una heladería- Joshep la tomó de la mano luego de decir eso y la llevó hacia allá –quiero quitarte la vergüenza- sonrió –no quiero que creas que soy un amargado ni mucho menos.-

-nunca lo he pensado.- rió Mary haciendo su mirada hacia un lado -¿no sería mej…- él la interrumpió

-te regalaré un helado y punto- dijo juguetonamente, -¿Cuál es tu favorito?-

-Oreo- dijo tímidamente ella

-perfecto.-

Y así fue, Joshep compró los helados y se sentaron en unas mesitas muy graciosas frente a la heladería, habían familias, novios y amigos por doquier, haciendo bullicio y comiendo animadamente los helados. Optaron por sentarse en una de las mesas más apartadas, estaba más cerca de la tienda a la que irían luego de comer el dulce.

-¿napolitano?- dijo Mary tratando de sacar conversación

-sí, siempre me ha gustado, aunque soy del tipo de personas que es obsesiva maníaca por todo tipo de helados-

Mary rió un poco por los gestos de Joshep.

-¡Es enserio! De pequeño sufrí varias indigestiones por eso, sin embargo no deje de probarlos- tomó un poco más y señaló el de ella -¿y tú? ¿Solo gustas oreo?

-Jaja, cada vez que puedo sí, no suelo comer mucho helado, cuando lo hago solo intento que no sea de fresa, la odio-

-¿por qué?-

-no lo sé… parece ser color rosa, odio el color así que… me da miedo intoxicarme- sonrió ella comiendo el rico helado de oreo, Joshep rió también

-es peligroso, ¿eh?-

-algo-

-Oye, disculpándome antes por interrumpir esta apasionada charla a cerca de los peligros del sabor rosa- rió Joshep – pero, quería hacerte una pregunta-

-¿pregunta? ¿A mí?-

-Sí, verás, es en realidad una duda. No quiero cometer errores.-

Mary alzó una ceja sin entender muy bien, frunciendo el ceño extrañada. Joshep hizo a un lado el helado y se tornó un poco más serio

-Tu… ¿tienes algún lazo fuerte con… Jonathan?-

Mary estaba que no lo creía.

-¿eh?-

-eso-

-L-lo siento- tartamudeó dejando el helado ella también de lado –no entiendo el punto-

-vaya que lo entiendes, ¿podrías solo responderlo?-

-Si a lazo te refieres a que prácticamente nos criamos juntos, si, si lo tengo, es como de mi familia-

-Familia…- susurró Joshep –familia- dijo como queriéndose convencer a si mismo tomando nuevamente el helado

-no me lo tomes a mal, pero, ¿a qué se debe esa pregunta?-

-curiosidad- sonrió Joshep viéndola a los ojos –wow, no me había fijado que el color marrón de tus ojos brillaba como el cobre-

-¿c-cobre?- casi chilló Mary ante la ocurrencia de quien la acompañaba

-Sí, brillan distinto, me gustan-

Mary se sonrojó horriblemente, tomó un poco de helado y no supo que más decir. Él pretendía algo, él sabía cómo lograr cambiar de conversación y él sabía cómo callarla fácilmente. Estaba perdida. Solo había otra persona que podía hacer eso, y esa persona… le había hecho un berrinche antes de darle sus sarcillos al salir, ¿Qué le sucedía a ese mundo?, ¿Qué sucedía con esas preguntas tan extrañas? ¿Lazos con Jonathan? ¡Por favor!, esto no pretende ser una comedia ni mucho menos.

-lo siento- aquel murmullo pareció sacarla de sus pensamientos, alzó su mirada quedando contra la de Joshep, en una encrucijada sin posibilidades de volver atrás. –no quería hacerte sentir incómoda, ¿vamos a comprar lo que vinimos a comprar?-



*



Una bolsa muy pesada, dejó descansar su brazo en cuanto la dejó en el suelo al llegar a la puerta de su casa. No pudo evitar escuchar el sonido amplificado de una pista de audio, el Bolero Sabor a mí, que cantaba su madre como solo ella sabía hacerlo. No pudo evitar sonreír al escucharla, ensayaba para dar lo mejor de sí a diario y ya se sentían resultados, entró finalmente.

-¡Cariño!- dijo Gladys bajando el volumen de la planta de sonido, se encontraba ensayando en la sala de estar -¿Cómo te fue?-

-¡Bien mami!- dijo como una niñita Mary, dejando la bolsa sobre el sofá –mañana te contaré todo, tengo mucho sueño- se acercó a abrazar a su madre

-Si tienes hambre hay comida en la cocina, y vete a dormir de una vez, ¡No te pongas hasta tan tarde a  escribir! ¿Ya tomaste tu vitamina?-

-Mamá- dijo Mary soltándola –no te pongas pesada, ¿sí?, hasta mañana- besó su mejilla y cruzó la sala subiendo escaleras arriba. Era mentira que moría de sueño, lo cierto es que, era cierto que había pasado unos bonitos momentos pensando en su video y comprando todas las cosas, pero esa preguntilla no se le iba de la cabeza, no entendía por qué él la había hecho. Cuando llegó al borde de las escaleras lo recordó.

-¿y dónde está Jonathan?- dijo lo suficientemente fuerte como para que su mamá escuchase

-no lo sé, se fue a arriba hace mucho- dijo su madre regresando a lo suyo, cuando Mary divisó con más detenimiento el pasillo al frente de ella rectificaba aquella afirmación anterior, por supuesto que había estado ahí, había un desastre.

-¡Rayos, Josh!, ¿Qué haces usando una llave?- dijo levantando del suelo dicha herramienta de ajuste, y terminando de abrir la puerta de su habitación -¿qué ahora eres ingeniero o qué? ¡Y luego me preguntas por qué digo que eres un extraterres…- se detuvo en seco al ver hacia la cama, estupefacta por lo que sus ojos le mostraban.

¿Eso era lo que la molestaba todo el tiempo? Jamás lo hubiese imaginado, había olvidado lo que era ver a su primo dormir, estaba durmiendo, así tumbado boca arriba sobre la cama. Se acercó a la cama dejando la llave sobre el buró y jaló una sabana que estaba debajo de su pierna derecha, la abrió y extendió sobre su cuerpo.

-Joder Josh, mañana me las pagaras- sonrió ella malvadamente al acabarlo de arropar con la sábana blanca –podría hacer algo justo ahora que estas indefenso, pero no sería digno de un caballero de Athenea, ¿verdad?, ¡Mary de Escorpión tiene orgullo!- dijo ella haciendo una pose tal de un superhéroe. Y riéndose a sí misma por tal tontería, salió de la habitación del extraterrestre narcisista.

Bostezó ignorando lo demás en el pasillo, y yendo directo a su habitación, estaba harta de estar pensando tanto, iría a dormir de una vez por todas. Al abrir la puerta, de inmediato se deshizo de sus accesorios y fue a remover el maquillaje. Ya con su pijama lista y agradeciendo que el siguiente día sería un viernes fue a su cama. Cerca de la misma, tenía una pequeña mesita, en la que ponía los libros que leía antes de dormir y estaba sobre esta contra la pared su cartelera de ideas, allí, armaba sus ideas con alfileres, trozos de papel y garabatos que recién se les ocurrían. Pero no fue eso lo que le llamó la atención, fue otra cosa que no pudo evitar dejarla más perpleja que ver a Josh dormir.

Una cámara fotográfica, una que ella conocía perfectamente.

¿Qué sucedía?

Prácticamente atónita se acercó a la misma, estática ante tal sorpresa, sin poder creer lo que veía, y no, no estaba soñando. No había lente roto. La cámara estaba reparada, y a juzgar por las herramientas que… maldición, rayos, ¡centellas! ¿Qué se suponía que debía decir o hacer ahora? Tomo la cámara entre sus manos, estaba ahí reparada.

¿Con que lazos, eh? Él siempre la había acompañado, como un hermano amargado mayor, el era todo lo que tenía y casi, casi, casi, en lo que más confiaba…




21 febrero 2012

Polvo Estelar*


¿Qué es el polvo estelar?

Esta formado por pequeñas partículas, el mismo, el polvo estelar es uno de los componentes más sólidos de las galaxias. Debido a su presencia y a su composición, ha sido un misterio total para los científicos que lo han intentado determinar o medir, ya que el mismo absorbe parte de la energía lumínica, y otras radiaciones, dificultando de esta manera su medición.  Si se lograsen llevar a cabo las mediciones y descifrar las incógnitas correspondientes, se lograría corregir muchas ideas erróneas en la astronomía. 

La existencia del polvo estelar, se presentó en los años 20 para poder explicar algunos efectos sin razón aparente, que aparecían al observar estrellas muy, muy lejanas. 




19 febrero 2012

Never say Forever... JUST BELIEVE


Believe

¿Creer? La verdad he pensado muchas veces que esa palabra, ese verbo, tiene un trasfondo más complejo que el mero significado anotado en el diccionario, ese de la real academia española. ¿Podrías creer que lo sueños esconden mensajes? ¿O que hay personas que tiene respuestas en su misma sangre de tinta? Es algo más profundo, algo que no podrás descifrar si te detienes a mirar fijamente a alguien al intentar leer su mente. Los poderes, todos de pequeños quisimos tener poderes y vencer villanos, ahora bien, entras a la edad de madurez, lo superas… ¿Qué sucedería si te das cuenta que hay algo más? ¿Qué pareces algún personaje sacado de alguna de esas historias ficticias?, sin pies ni cabeza.

Lo más gracioso de todo, es que, detrás de esas preguntas, y todas las respuestas escritas con acertijos, hay sentimientos, polvo de estrellas mezclado y mucha, mucha pasión. No pasión maldita y avariciosa como la que malinterpretan la humanidad, esa clase de pasión exquisita que aunque es invisible y sin sabores, puede empujarte a seguir viviendo, aunque sientas que tu vida no sirve para nada y eres solo un objeto inanimado que quizás jamás saldrá de su destino, ser quizás algún peón de un juego de ajedrez.
Por eso es que rectifico lo que dije en el párrafo introductorio, la palabra creer tiene un significado más profundo, sublime, no apto para neófitos. Miles de respuestas, miles y miles de estrellas de colores en el cielo, unas frías, otras calientes, unas fugaces y otras casi invisibles.

Por esa razón, y por mucho más, leo Believe, esa historia que me ha hecho ver muchas cosas desde otra perspectiva, ¿se animan? ¡Léanla y lo entenderán! 




Autora: Kati <3













No me hables con dulzura de la muerte, glorioso Odiseo, preferiría servir como mercenario a otro, antes que ser el señor de las almas que han perecido - Hades ♥















18 febrero 2012

Te conozco, ¿Quién eres?





Lo siguiente no es más  que un sueño que tuve hace algunos días. 




Era un sentimiento tan extraño, aun lucida, como creo estarlo ahora que escribo esto, lo siento, no sabría cómo explicarlo, es una mezcla de sentimientos que me inquieta. No sé si fue una mera ilusión de alguna madrugada febril o que rayos. Solo recuerdo que los colores estaban visibles, pero a la vez, había una especie de filtro azul en mi retina, todo lo veía de esta manera. Cuando comenzó, o cuando creo que lo hizo, yo veía una iglesia, una con paredes blancas, alta, con puntas al estilo gótico, y enormes campanas inmóviles. Parecía que estaba todo tranquilo, porque no percibía sonido alguno, a pesar de que se suponía que había un matrimonio, eso lo percibí al momento en que vi guirnaldas, papelillos y muchos autos a la entrada del recinto religioso, yo vestía de blanco, o eso percibí, entonces entró un pánico horrible en mí, iba a casarme.

Una locura.

Solo tengo 17 años.

Y las palabras se me iban, mejor dicho, las palabras se esfumaron. Ahora no salen, no puedo escribirlas, todo era silencioso, es difícil entenderme a mi misma cuando tengo esta sensación, esta sensación tan extraña, una certeza de que aquello era tan irreal, pero real a la vez. Un cuadro abstracto de un mensaje enviado a mi sub-consiente. Apreté mis puños en cuanto noté a un par de niñas vestidas de blanco también, ladeé mi cabeza hacia un lado divisando sus pequeños rostros tiernos, ambas de cabellos oscuros, sueltos y bien peinados, con una cesta con pétalos de rosa en sus manos y unas extrañas marcas en sus ojos. Ambas tenían una “x” en su ojo izquierdo.

Luego alcé mi vista hacia detrás de ellas, había una anciana. Una anciana vestida de mora intenso, que me miraba con furia, me inspiraba miedo, era a ella a quien temía. No sabía definir si temía entrar a la iglesia por casarme, o por aquella anciana, sabía que alguien me esperaba con muchas ansias en el interior, no obstante, solo permanecía inmóvil ahí, a unos metros de la entrada.

En un milisegundo, luego de un salto de imagen, similar al de las películas de las épocas de antaño, aparecieron un grupo de hombres, que llevaban un cadáver, una mujer vestida igual que yo, pero con los ojos marcados con lagrimas… lagrimas con rímel marcado en sus mejillas, haciendo surcos en las mismas, con formas irregulares y tétricas. Los hombres se movían de prisa, vestían de negro, y así tan repentinamente como aparecieron, desaparecieron. Llevaron el cadáver al interior. Si, dentro de la iglesia, no lo soporté.

Emprendí despavorida una huida segura, recorriendo calles tan familiares y abstractas a la vez, calles que si hubiese detallado más, me hubiesen provocado una migraña segura. Corría escondiéndome, y a la vez corría sintiendo mis rodillas pesadas, corría desesperadamente pero todo seguía lento a mi alrededor, sabía que solo debía dar zancadas más grandes, pero me era imposible, mi cuerpo apenas respondía. Era aquella horrorosa circunstancia en la que tus sentidos eran una mezcla homogénea, en lo que no sabías que era oír, oler o sentir.

Quería huir, esconderme, pues no era normal ver a alguien vestida de novia corriendo en la calle, ¿no es así?, si enviaban a alguien a buscarme de seguro me encontrarían. Otro salto de imagen nuevamente, como el anterior. Cuando vi hacia el frente vi a un gato blanco, viéndome fijamente, y extrañamente  le saludé, le hablé pidiéndole ayuda, como si lo conociese desde siempre. Ese gato se mostró amistoso conmigo, y sin más ni más, me dejó entrar en su ‘casa’, y no era una caja de arena precisamente, era una casa de humanos, normal, la sala no la recuerdo muy bien, solo sé que había ropa y que me cambié de inmediato, me acomodé en el sofá y me quedé plácidamente dormida otra vez.

Soñé de nuevo, dentro del mismo sueño, o no sé qué, y vi a la gata hablándole a alguien, diciéndole dónde me hallaba dormida… oscuridad de nuevo, o quizás escenas simples que no puedo recordar con exactitud. Cuando volví a abrir mis ojos, me encontré con que alguien estaba al frente de mí de nuevo, ahí había un singular personaje del cual desconocía sus facciones y su nombre, solo sé que ahí había alguien observándome, un chico. Mejor dicho un hombre, supe que era de unos 24 años al divisar su rostro, que si bien se que era de rasgos un tanto suaves, se me es imposible describirle a la perfección, al intentar recordar, veo todo difuso, misceláneo.

¿Quién era?, me provocaba sensaciones explícitas y nuevas, tal y como describía con alguno de mis personajes perdidamente enamorados, ¿era él quien me esperaba en el altar? Mis más bajas intuiciones me respondieron afirmativamente dicha pregunta, y sin más ni más, tiñeron de colores de desesperación y culpa mis facciones, me quedé inmóvil ahí, estática ante quien me miraba, sintiendo que había traicionado a un trozo de mi misma, que había cometido el peor de los pecados capitales, todo por el miedo. Él solo me observó también, sumido en quien sabe qué clase de pensamientos, arrodillado ahí, frente al sofá en que yo había dormido anteriormente.

Me decía con la mirada que no me preocupara, pero a la vez me decía que estaba decepcionado, que esperaba un poco más de mi, a la vez decía que lo entendía, que no tuviese miedo. ¿Qué era todo aquello? ¿Por qué no me hablaba? ¿Por qué se que lo conozco, y a la vez desconozco siquiera su nombre?
Hola, ¿sigues ahí? ¿Saldrás de entre mis sueños? ¿Existes? ¿Acaso eres Hades? ¿Me estoy volviendo loca? Responde, por favor.

Tengo miedo, tengo miedo de llegar tarde.

Si no respondes la angustia continuará, si no respondes, mi migraña empeorará. 



08 febrero 2012

Punto a atacar: Vida del corazón

Hice una seña con mis brazos imitando el poseer un arco y una flecha apuntándole directo al corazón

-Pues no olvides que soy como la astuta Artemisa- inquirí en aquella postura guerrera -así que, solo da un paso atrás por favor, y perdonaré la vida de tu corazón.-

-¿Vida de mi corazón?- cuestionó ahí, indefenso frente a mi -el muere cada que la luz de tus ojos se posan siquiera en algún milímetro de mi piel, soy un muerto en vida, fiel Hades, enmarañado en la fatídica mágia de tus encantos-

-No es mitológico, Hades raptó a Persefoné, no a Artemisa- dije en un tono burlesco, tratando de ocultar el rosa teñido en mis mejillas -¡Apartaos, oh guerrero disfrazado de humano! ¡Dios del inframundo, que pretende hurtar las lagrimas de diamante de poseo!-

-¡Solo pretendo secar tus lagrimas de diamante! No desearía jamás hurtarlas o hacerlas derramar otra vez, por que aunque sea el espectáculo más precioso, el ver a un ángel llorar escarcha, no me atrevería siquiera el herir tu corazón de rubíes, pues ese sería solo el trecho que llevaría mi alma al limbo eterno, solo pretendo, trazar el trecho a mi tumba... desfallecer en tus brazos, luego de probar tus labios, aunque sea solo una vez- 



Seh, ando inspirada ♥ ¿a quién le gusta?

17 enero 2012





Honestamente no se qué demonios estoy haciendo, todo es tan confuso, tan estúpidamente predecible y a la vez tan gracioso, que explotaría ahora mismo aquella tienda de juguetes en la que no había la barbie vestida de Simone solo por capricho, solo por encontrar la manera de destruir algo… para ver si puedo resucitar de este maldito letargo en el que me he lanzado de un segundo a otro.

Estoy…. Completamente enloquecida, no sé si leerás esto alguna vez, pero tenía que desahogarlo, tenía que decirlo, simplemente escribirlo, quizás romperlo después y restaurarlo entre lagrimas. Ponerle cinta adhesiva, ¿puedo hacer eso con… mi corazón? Sí, creo que es lo que esta fracturado ahora, no sé si por mi orgullo o por mi sentido común, normalmente las chicas de mi edad hubiesen gritado un “no me dejes sola, porque no puedo hacer nada sin ti”, ¿no es así? ¿Eso es verdad? ¿No puedo hacer nada sin ti? Odio esta situación, odio odiar, odio esta estúpida necesidad, maldigo, golpeo, grito en la almohada pero es lo mismo, la sensación no se va.

Es tan inmune a los analgésicos que tomo en secreto para dormir como tu perfume, aun está impregnado en mi almohada y puedo jurarte que se quedará ahí de por vida, solo para atormentarme cada noche, aunque patee a la misma y caiga al suelo, parece entonces que el mismo corre y se adhiere entonces a la pared donde solías recostarte cuando leías las paginas que recién había impreso luego de escribir.

La verdad no entiendo porque siempre ha sido así, desde antes de darme cuenta de mis sentimientos, es como si ese olor fuese algo que despertase mis sentidos, ¿no te das cuenta? Estoy acabando conmigo misma poco a poco admitiendo esto, estoy cortándome con una daga imaginaria, mañana todo será peor, me sentiré en peligro, porque hay un papel que tiene mis sentimientos marcados, no puedo ahora hacer nada sin arrepentirme porque a veces me arrepiento hasta de respirar en esta atmosfera, ¿Dónde están mis viajes de ensueño? ¿Dónde están las películas taquilleras? ¿Dónde están mis días al estilo Indiana Jones?

¿Dónde estás tú ahora?, irónicamente en la habitación de al lado. Tu olor aquí, tu presencia a través de un muro de concreto y te aseguro que mi alma quizás sellada con el Dios Hades en los campos Elíseos.

Quiero que toques mi puerta o que entres por la ventana, ¿Por qué no me sorprendes como siempre? Lograste hacerlo muchas veces, ¿Por qué ahora no es así? Solo hay silencio, y estoy aquí sentada en medio de la habitación, en el suelo frío, huele a ti. ¡Conviértete en Hades y ráptame! Michael en mi historia desafió a la muerte por buscar a Evelyn, ¿no podría yo convertirme en ella y tú en él? Estúpida realidad perfecta, me siento tan egoísta al solo pensar en eso. Quiero que seas alguien en la vida, que demuestres lo que quieres demostrar, no te quiero amarrar a mi solo porque soy tan egoísta. Por primera vez no quiero pensar solo en mi.

Pero duele tanto.



Nadie dijo nunca que sería fácil…


Pero sigue doliendo… mucho.