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12 octubre 2011

Qué Ironía, Anécdota de Charles Chaplin

Charles Chaplin, [The Kid]


La verdad, me considero fan de Charles Chaplin, para mi ha sido un personaje importantísimo en la evolución del arte cinematográfico mundial, además de un gran visionario de las realidades políticas y sociales de igual manera. ¡Alguien digno de admirar!

Indagando por internet, me encontré con una interesante anécdota;

Se sabe que Charlie Chaplin, el famoso actor, director, escritor y productor de cine; una vez participó en un concurso de imitadores de Charles Chaplin. Sin embargo, no alcanzó ni las finales, increíblemente el resultado fue desastroso, no pasó de la primera ronda y los jueces le dieron una de las peores calificaciones de su tanda.
En una entrevista realizada para el Chicago Herald el 15 de Julio de 1915 Chaplin relata la historia con gran ironía y comentó que fue: “tentando a darles lecciones de la “caminata de Chaplin”, por pena y también deseando ver la cosa hecha correctamente”. No obstante, para el jurado Chaplin no era suficientemente bueno imitando a Chaplin y el premio fue otorgado a un hombre de nombre Milton Berle.Hay una versión falsa de ésta anécdota que dice que Chaplin se alzó con el tercer puesto. Sin embargo es mentira ya que Chaplin ni siquiera llegó a las finales. Si bien la anécdota es de no creer, Snopes, el sitio que se dedica investigar leyendas urbanas, descubrió un recorte del Chicago Herald con la entrevista confirmando la veracidad del hecho.
Que ironía... ¿no? jaja ♥



22 agosto 2011

t.A.T.u. Rebelión & Amor sin fronteras

Prejuicios, prohibiciones, desprecio social... Pienso en esas palabras cuando me mencionan las iniciales t.A.T.u., las cuales pertenecen a un grupo ruso creado en 1999 El grupo esta integrado por las cantantes Lena Katina y Julia Volkova y por los músicos Troy MacCubbin,Sven Martin,Domen Vajevec y Steve Wilson. Fué galardonada como la mejor banda de todos los tiempos según MTV. Además de tener en título de una de las "Leyendas de MTV". Ambas vocalistas se mostraban de manera amorosa, demostrando que creían en el amor sin fronteras, sin embargo, ninguna de las dos eran lesbianas. Era sólo la temática con que el productor musical y psicologo Ivan Shapovalov, había pensado el grupo. 

Tomaron un descanso en 2004, finalmente regresaron con todo, lamentablemente en 2010 dieron por finalizado el grupo debido a que los intereses de ambas vocalistas habían cambiado, agradecieron  12 años de exitos a sus fans y lanzaron un último album de remixes titulado "Waste Management Remixes"


A estas chicas, siempre les he tenido un especial cariño y admiración. Recuerdo que las conocí en mis andanzas "Otaku" en un foro de Full Metal Alchemist, había posteado en uno de lo subforos un video con la canción "odno i to zhe" que cantan con Ramnstein, de ahí en adelante, encontré la canción "Love Me Not" y "Gomenasai", y me encantó la armonía que formaban ambas con sus voces. 

Es sin duda alguna un gran trabajo lo que ellas hicieron, las admiro por enfrentarse al mundo sin importarles que pudiesen decir. 

Lena y Julia son la onda ♥

22 mayo 2011

Un poco sobre: "La realidad mágica" (Mi experiencia a decir verdad)



El jueves pasado, estaba en clases como es lógico en la tarde. Estábamos en la clase de Literatura (sin duda alguna, una de mis favoritas) y en la misma nos habían mandado a sacar algunas copias. No las saqué con anticipación, pero si las tuve antes de comenzar la clase, cuando comenzamos el taller (por el medio del cual nos estaban evaluando) me di cuenta que hablaríamos de la realidad mágica. Debería resaltar que sabía que era el tema pues nombraron a García Marquez, quien no sepa que es el padre del realismo mágico creo que es alguien tontillo por no decir otra cosa. En fin, siempre me habían explicado sobre el mismo, pero esa tarde, sinceramente quedé fascinada.

Simplemente la manera de narración de García Marquez o la misma Isabell Allende. O quizás simplemente las definiciones sobre el tema. La manera en que el realismo mágico ve al mundo, es para mi fascinante. 

En la fotocopia había una definición de Wikipedia acerca del tema: 


El realismo mágico es, por así decirlo, un género metalingüístico y literario de mediados del siglo XX. El término fue inicialmente usado por un crítico de arte, el alemán Franz Roh, para describir una pintura que demostraba una realidad alterada. El término llegó a nuestra lengua con la traducción en 1925 del libro Realismo mágico (Revista de Occidente, 1925), fue en gran medida influenciado por las obras surrealistas de la escritora chilena Maria Luisa Bombal pero más tarde en 1947, fue introducido a la literatura hispanoamericana por Arturo Úslar Pietri en su ensayo El cuento venezolano. Señala Úslar:

Lo que vino a predominar en el cuento y a marcar su huella de una manera perdurable fue la consideración del hombre como misterio en medio de datos realistas. Una adivinación poética o una negación poética de la realidad. Lo que a falta de otra palabra podrá llamarse un realismo mágico.

No obstante, al ver las características del mismo, me sentí por así decirlo "identificada":

Los siguientes elementos están presentes en muchas novelas del realismo mágico, pero no necesariamente todos se presentan en las novelas y también otras obras pertenecientes a otros géneros pueden presentar algunas características similares.

  • Contenido de elementos mágicos/fantásticos, percibidos por los personajes como parte de la "normalidad".
  • Elementos mágicos tal vez intuitivos, pero (por lo general) nunca explicados.
  • Presencia de lo sensorial como parte de la percepción de la realidad.
  • Se puede apreciar en el contenido de la novela, representaciones de mitos y leyendas que por lo general son latinoamericanas. Incluso, en el libro Cien años de soledad, se hace alusión al mito de la humanidad, en el momento en que Adán y Eva se marchan del jardín del Edén.
  • Contiene multiplicidad de narradores (combina primera, segunda y tercera persona), con el fin de darle distintos puntos de vista a una misma idea y mayor complejidad al texto.
  • El tiempo es percibido como cíclico, no como lineal, según tradiciones disociadas de la racionalidad moderna.
  • Se distorsiona el tiempo, para que el presente se repita o se parezca al pasado.
  • Transformación de lo común y cotidiano en una vivencia que incluye experiencias "sobrenaturales" o "fantásticas".
  • Preocupación estilística, partícipe de una visión "estética" de la vida que no excluye la experiencia de lo real.
  • El fenómeno de la muerte es tomado en cuenta, es decir, los personajes pueden morir y luego volver a vivir.
  • Planos de realidad y fantasía: hay hechos de la realidad cotidiana combinándose con el mundo irreal, fantástico, del autor, con un final inesperado o ambiguo.
  • Escenarios americanos: en mayoría ubicados en los niveles más duros y crudos de la pobreza y marginalidad social, espacios donde la concepción mágica, mítica, aún es "vida real".
  • Los hechos son reales pero tienen una connotación fantástica, ya que algunos o no tienen explicación, o son muy improbables que ocurran.
  • Se refiere a la novedad de los personajes irreales que siempre actúan sin actuar, es decir, que la copiosidad del personaje se ve reflejada en cada letra de la novela.
Para nadie (creo yo) es un secreto que tengo una enorme afición con la escritura. Para mi escribir es tan importante como alimentarme, es claramente imposible describir como comencé a adentrarme a este mundo, o siquiera atreverme a usar su mágia.

Las características preestablecidas en este tipo de escritura, siento que me identifican de una u otra forma. El modo de ver el mundo, un mundo que no es ficticio, y que tampoco es totalmente real. La manera de demostrarle a la gente que puedes remontarte en un mundo de magia, que no deja de ser real. La clara evidencia de poder demostrar la realidad de tu entorno, de los horrores, desgracias y bellezas de determinado tema, a la vez su chispa de magia... todo aquello sobrenatural que encierra un trozo de existencia que no deja de ser real.

Todo eso y más encierra esa pequeña oración: <<Realismo Mágico>>

¿Podría existir algo más sublime y bizarro a la vez?

Corta de un tajo la ficción, y en dos rebanadas la realidad. ¡Viva la realidad mágica que me enseña a ser perseverante a un mundo que puedo cambiar!


28 marzo 2011

"El Corazón Delator" (Edgar Allan Poe)





¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.

Me es imposible decir cómo aquella idea me entró en la cabeza por primera vez; pero, una vez concebida, me acosó noche y día. Yo no perseguía ningún propósito. Ni tampoco estaba colérico. Quería mucho al viejo. Jamás me había hecho nada malo. Jamás me insultó. Su dinero no me interesaba. Me parece que fue su ojo. ¡Sí, eso fue! Tenía un ojo semejante al de un buitre... Un ojo celeste, y velado por una tela. Cada vez que lo clavaba en mí se me helaba la sangre. Y así, poco a poco, muy gradualmente, me fui decidiendo a matar al viejo y librarme de aquel ojo para siempre.

Presten atención ahora. Ustedes me toman por loco. Pero los locos no saben nada. En cambio... ¡Si hubieran podido verme! ¡Si hubieran podido ver con qué habilidad procedí! ¡Con qué cuidado... con qué previsión... con qué disimulo me puse a la obra! Jamás fui más amable con el viejo que la semana antes de matarlo. Todas las noches, hacia las doce, hacía yo girar el picaporte de su puerta y la abría... ¡oh, tan suavemente! Y entonces, cuando la abertura era lo bastante grande para pasar la cabeza, levantaba una linterna sorda, cerrada, completamente cerrada, de manera que no se viera ninguna luz, y tras ella pasaba la cabeza. ¡Oh, ustedes se hubieran reído al ver cuán astutamente pasaba la cabeza! La movía lentamente... muy, muy lentamente, a fin de no perturbar el sueño del viejo. Me llevaba una hora entera introducir completamente la cabeza por la abertura de la puerta, hasta verlo tendido en su cama. ¿Eh? ¿Es que un loco hubiera sido tan prudente como yo? Y entonces, cuando tenía la cabeza completamente dentro del cuarto, abría la linterna cautelosamente... ¡oh, tan cautelosamente! Sí, cautelosamente iba abriendo la linterna (pues crujían las bisagras), la iba abriendo lo suficiente para que un solo rayo de luz cayera sobre el ojo de buitre. Y esto lo hice durante siete largas noches... cada noche, a las doce... pero siempre encontré el ojo cerrado, y por eso me era imposible cumplir mi obra, porque no era el viejo quien me irritaba, sino el mal de ojo. Y por la mañana, apenas iniciado el día, entraba sin miedo en su habitación y le hablaba resueltamente, llamándolo por su nombre con voz cordial y preguntándole cómo había pasado la noche. Ya ven ustedes que tendría que haber sido un viejo muy astuto para sospechar que todas las noches, justamente a las doce, iba yo a mirarlo mientras dormía.

Al llegar la octava noche, procedí con mayor cautela que de costumbre al abrir la puerta. El minutero de un reloj se mueve con más rapidez de lo que se movía mi mano. Jamás, antes de aquella noche, había sentido el alcance de mis facultades, de mi sagacidad. Apenas lograba contener mi impresión de triunfo. ¡Pensar que estaba ahí, abriendo poco a poco la puerta, y que él ni siquiera soñaba con mis secretas intenciones o pensamientos! Me reí entre dientes ante esta idea, y quizá me oyó, porque lo sentí moverse repentinamente en la cama, como si se sobresaltara. Ustedes pensarán que me eché hacia atrás... pero no. Su cuarto estaba tan negro como la pez, ya que el viejo cerraba completamente las persianas por miedo a los ladrones; yo sabía que le era imposible distinguir la abertura de la puerta, y seguí empujando suavemente, suavemente.

Había ya pasado la cabeza y me disponía a abrir la linterna, cuando mi pulgar resbaló en el cierre metálico y el viejo se enderezó en el lecho, gritando:

-¿Quién está ahí?

Permanecí inmóvil, sin decir palabra. Durante una hora entera no moví un solo músculo, y en todo ese tiempo no oí que volviera a tenderse en la cama. Seguía sentado, escuchando... tal como yo lo había hecho, noche tras noche, mientras escuchaba en la pared los taladros cuyo sonido anuncia la muerte.

Oí de pronto un leve quejido, y supe que era el quejido que nace del terror. No expresaba dolor o pena... ¡oh, no! Era el ahogado sonido que brota del fondo del alma cuando el espanto la sobrecoge. Bien conocía yo ese sonido. Muchas noches, justamente a las doce, cuando el mundo entero dormía, surgió de mi pecho, ahondando con su espantoso eco los terrores que me enloquecían. Repito que lo conocía bien. Comprendí lo que estaba sintiendo el viejo y le tuve lástima, aunque me reía en el fondo de mi corazón. Comprendí que había estado despierto desde el primer leve ruido, cuando se movió en la cama. Había tratado de decirse que aquel ruido no era nada, pero sin conseguirlo. Pensaba: "No es más que el viento en la chimenea... o un grillo que chirrió una sola vez". Sí, había tratado de darse ánimo con esas suposiciones, pero todo era en vano. Todo era en vano, porque la Muerte se había aproximado a él, deslizándose furtiva, y envolvía a su víctima. Y la fúnebre influencia de aquella sombra imperceptible era la que lo movía a sentir -aunque no podía verla ni oírla-, a sentir la presencia de mi cabeza dentro de la habitación.

Después de haber esperado largo tiempo, con toda paciencia, sin oír que volviera a acostarse, resolví abrir una pequeña, una pequeñísima ranura en la linterna.

Así lo hice -no pueden imaginarse ustedes con qué cuidado, con qué inmenso cuidado-, hasta que un fino rayo de luz, semejante al hilo de la araña, brotó de la ranura y cayó de lleno sobre el ojo de buitre.

Estaba abierto, abierto de par en par... y yo empecé a enfurecerme mientras lo miraba. Lo vi con toda claridad, de un azul apagado y con aquella horrible tela que me helaba hasta el tuétano. Pero no podía ver nada de la cara o del cuerpo del viejo, pues, como movido por un instinto, había orientado el haz de luz exactamente hacia el punto maldito.

¿No les he dicho ya que lo que toman erradamente por locura es sólo una excesiva agudeza de los sentidos? En aquel momento llegó a mis oídos un resonar apagado y presuroso, como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Aquel sonido también me era familiar. Era el latir del corazón del viejo. Aumentó aún más mi furia, tal como el redoblar de un tambor estimula el coraje de un soldado.

Pero, incluso entonces, me contuve y seguí callado. Apenas si respiraba. Sostenía la linterna de modo que no se moviera, tratando de mantener con toda la firmeza posible el haz de luz sobre el ojo. Entretanto, el infernal latir del corazón iba en aumento. Se hacía cada vez más rápido, cada vez más fuerte, momento a momento. El espanto del viejo tenía que ser terrible. ¡Cada vez más fuerte, más fuerte! ¿Me siguen ustedes con atención? Les he dicho que soy nervioso. Sí, lo soy. Y ahora, a medianoche, en el terrible silencio de aquella antigua casa, un resonar tan extraño como aquél me llenó de un horror incontrolable. Sin embargo, me contuve todavía algunos minutos y permanecí inmóvil. ¡Pero el latido crecía cada vez más fuerte, más fuerte! Me pareció que aquel corazón iba a estallar. Y una nueva ansiedad se apoderó de mí... ¡Algún vecino podía escuchar aquel sonido! ¡La hora del viejo había sonado! Lanzando un alarido, abrí del todo la linterna y me precipité en la habitación. El viejo clamó una vez... nada más que una vez. Me bastó un segundo para arrojarlo al suelo y echarle encima el pesado colchón. Sonreí alegremente al ver lo fácil que me había resultado todo. Pero, durante varios minutos, el corazón siguió latiendo con un sonido ahogado. Claro que no me preocupaba, pues nadie podría escucharlo a través de las paredes. Cesó, por fin, de latir. El viejo había muerto. Levanté el colchón y examiné el cadáver. Sí, estaba muerto, completamente muerto. Apoyé la mano sobre el corazón y la mantuve así largo tiempo. No se sentía el menor latido. El viejo estaba bien muerto. Su ojo no volvería a molestarme.

Si ustedes continúan tomándome por loco dejarán de hacerlo cuando les describa las astutas precauciones que adopté para esconder el cadáver. La noche avanzaba, mientras yo cumplía mi trabajo con rapidez, pero en silencio. Ante todo descuarticé el cadáver. Le corté la cabeza, brazos y piernas.

Levanté luego tres planchas del piso de la habitación y escondí los restos en el hueco. Volví a colocar los tablones con tanta habilidad que ningún ojo humano -ni siquiera el suyo- hubiera podido advertir la menor diferencia. No había nada que lavar... ninguna mancha... ningún rastro de sangre. Yo era demasiado precavido para eso. Una cuba había recogido todo... ¡ja, ja!

Cuando hube terminado mi tarea eran las cuatro de la madrugada, pero seguía tan oscuro como a medianoche. En momentos en que se oían las campanadas de la hora, golpearon a la puerta de la calle. Acudí a abrir con toda tranquilidad, pues ¿qué podía temer ahora?

Hallé a tres caballeros, que se presentaron muy civilmente como oficiales de policía. Durante la noche, un vecino había escuchado un alarido, por lo cual se sospechaba la posibilidad de algún atentado. Al recibir este informe en el puesto de policía, habían comisionado a los tres agentes para que registraran el lugar.

Sonreí, pues... ¿qué tenía que temer? Di la bienvenida a los oficiales y les expliqué que yo había lanzado aquel grito durante una pesadilla. Les hice saber que el viejo se había ausentado a la campaña. Llevé a los visitantes a recorrer la casa y los invité a que revisaran, a que revisaran bien. Finalmente, acabé conduciéndolos a la habitación del muerto. Les mostré sus caudales intactos y cómo cada cosa se hallaba en su lugar. En el entusiasmo de mis confidencias traje sillas a la habitación y pedí a los tres caballeros que descansaran allí de su fatiga, mientras yo mismo, con la audacia de mi perfecto triunfo, colocaba mi silla en el exacto punto bajo el cual reposaba el cadáver de mi víctima.

Los oficiales se sentían satisfechos. Mis modales los habían convencido. Por mi parte, me hallaba perfectamente cómodo. Sentáronse y hablaron de cosas comunes, mientras yo les contestaba con animación. Mas, al cabo de un rato, empecé a notar que me ponía pálido y deseé que se marcharan. Me dolía la cabeza y creía percibir un zumbido en los oídos; pero los policías continuaban sentados y charlando. El zumbido se hizo más intenso; seguía resonando y era cada vez más intenso. Hablé en voz muy alta para librarme de esa sensación, pero continuaba lo mismo y se iba haciendo cada vez más clara... hasta que, al fin, me di cuenta de que aquel sonido no se producía dentro de mis oídos.

Sin duda, debí de ponerme muy pálido, pero seguí hablando con creciente soltura y levantando mucho la voz. Empero, el sonido aumentaba... ¿y que podía hacer yo? Era un resonar apagado y presuroso..., un sonido como el que podría hacer un reloj envuelto en algodón. Yo jadeaba, tratando de recobrar el aliento, y, sin embargo, los policías no habían oído nada. Hablé con mayor rapidez, con vehemencia, pero el sonido crecía continuamente. Me puse en pie y discutí sobre insignificancias en voz muy alta y con violentas gesticulaciones; pero el sonido crecía continuamente. ¿Por qué no se iban? Anduve de un lado a otro, a grandes pasos, como si las observaciones de aquellos hombres me enfurecieran; pero el sonido crecía continuamente. ¡Oh, Dios! ¿Qué podía hacer yo? Lancé espumarajos de rabia... maldije... juré... Balanceando la silla sobre la cual me había sentado, raspé con ella las tablas del piso, pero el sonido sobrepujaba todos los otros y crecía sin cesar. ¡Más alto... más alto... más alto! Y entretanto los hombres seguían charlando plácidamente y sonriendo. ¿Era posible que no oyeran? ¡Santo Dios! ¡No, no! ¡Claro que oían y que sospechaban! ¡Sabían... y se estaban burlando de mi horror! ¡Sí, así lo pensé y así lo pienso hoy! ¡Pero cualquier cosa era preferible a aquella agonía! ¡Cualquier cosa sería más tolerable que aquel escarnio! ¡No podía soportar más tiempo sus sonrisas hipócritas! ¡Sentí que tenía que gritar o morir, y entonces... otra vez... escuchen... más fuerte... más fuerte... más fuerte... más fuerte!

-¡Basta ya de fingir, malvados! -aullé-. ¡Confieso que lo maté! ¡Levanten esos tablones! ¡Ahí... ahí!¡Donde está latiendo su horrible corazón!

FIN

25 enero 2011

Michael Jackson: "Carta de Amor"

A veces los sentimientos son extraños o inexplicables. Las sensaciones son caprichosas, y no tienen un tiempo preestablecido. ¿Podría un niño imaginarse que jamás sería feliz al lado de una mujer por el resto de su vida?

Con el título de "querida tú", el Michael de unos 6 o 7 años aproximadamente, le dedica una carta a la chica que esperaba con ansias y que soñaba.... Llegaría pronto.

Extraído del siguiente Foro: Click aquí!














Querida "tú": 

Te has dado cuenta que cada canción de amor contiene la palabra "you" (tú)? Como por ejemplo, "Oh, how happy you have made me", "Can I see you in the morning?" o "The love you save". Por eso pensé que estaría bien comenzar esta carta de amor para ti con "Querida "tú". Si funciona en las canciones de amor, debería estar bien también en un carta de amor, no crees?

Naturalmente, hay también otra razón. No sé tu nombre. Lo más probable es que no nos hayamos encontrado nunca. Y quizá, realmente tú estás comenzando a conocerme en las páginas y fotos de TcB. Tienes más suerte que yo. Yo ni siquiera conozco algo sobre ti, la chica que espero encontrar algún día... de alguna manera, de algún modo. Ni siquiera puedo estar seguro de que estés leyendo esto. Pero no perderé la esperanza. Nunca dejaré de buscar tu cara en cada público que vea frente a mí, en cada fan entusiasta que me salude y me sonría. Te estaré esperando, nena. Me esperarás tú también?

Estaré allí...

Michael









¿Qué es Vete a la Versh?

Vete a la Versh: se trata de una animación que se transmite por internet creada por Roberto "Darkar" Alatriz, de comedia grotesca, por así decirlo en los que son protagonistas "Darkar" (personaje que se puede ver en la foto) y "Mecoboy".

Aunque es contenido bastante fuerte, no deja de ser entretenido y bastante gracioso. Es una de mis animaciones por internet favoritas.




Un dilema bastante complejo gira en torno a la serie y sus protagonistas, ya que suelen ser chistes de humor negro y pesado, sin mencionar el alto contenido de palabras fuertes y groserías, o la naturaleza de "Mecoboy" (el cual supuestamente está hecho de semen). Dejando esos puntos a un lado, va dirigida a un público maduro y con cerebro (ya que suele en realidad, mostrar otra perspectiva de nuestro mundo). No está recomendada para personas que se ofenden por cualquier tontería.

Consta de una temporada y varios especiales, como los de Navidad y Noche de Brujas.

Aquí uno de los episodios [ Vete a la Versh Episodio 7: Zumbido Asesino]



*Extraído de su Pagina Oficial: Vete a la Versh.com, Puedes saber mas sobre esta serie en la misma.

¿Y tú? ¿Enviarías un Zumbido en el Msn después de saber esto? XD

23 enero 2011

¿Comes con los ojos?

Y es que los artistas pueden llegar a tener mil y un caprichos. Para mí, los cocineros, panaderos chefs y mas lo son, ya que tu paladar es la pista de aterrizaje de miles y miles de sensaciones creadas a partir de un arte milenario que solo puede salir con todo su fulgor desde sus manos. ¿Y que hay de aquellos que son perseverantes a su ideal?. 

Tailandia no sería la excepción, en la provincia de Ratchaburi un grupo de panaderos, quieren transmitir el pensamiento budista que dice: no todo lo que se ve se debe creer, ya que no todo es como parece. 

Y la perfección es tal, que son la mayor atención de quienes pasan cerca de su local:









Y tu.... ¿Los comerías?